12.3.08

El mismo recorrido de siempre, por donde siempren pasan las mismas personas todos los días, las mismas escaleras que siempre les tengo respeto, la misma señora que pide monedas para alimentar a su hijo, la misma boletería con la eterna cola de siempre, la misma basura en el piso, el mismo tipo que te entrega la razon en la mano, la misma alarma de siempre, que te advierte del cerrado violento de las puertas, la misma jaula humana, siempre repleta que tenés que hacer fuerza para meterte, las mismas pocas posibilidades de conseguir un asiento, el mismo mal viaje de siempre, y de nuevo las mismas temibles escaleras, y siento una vez mas esa misma sensación de libertad de volver a casa.